Tuesday, December 29, 2015

OJO negro TINTA blanca

El golpe, en lugar de en la frente,
se puso más generoso
creativo, incómodo.
Dibujó un sendero hasta dar en el clavo.
Más barata esta forma de sentir.

El ojo, desgastado de tanto ver y culpar, 
sin escuchar
se partió en dos,
después en tres: morado, verdoso, asustado.
Se fue extendiendo la sangre acumulada

brutal y cegadora sobre la pista blanca.

Sobre el ojo, todas las miradas.
Sobre el rostro, la firme pulsión de lo más oscuro.

El golpe, dejó un milagro de reproches
El ojo, se fue desapareciendo
fingiendo sangre, sueño, ahogo.

Pronto, ni golpe ni ojo.