Monday, August 24, 2009

Sin clemencia



País de servidores y servidos sin clemencia. Amalgama de vestidos y coloridos se pasean a iguales trazos por la selva, por la mierda. Zapatos en cada suelo recogidos y pies descalzos, y caras negras.


Si una niña de pelo sucio que barre de rodillas el suelo que tu pisas te pide dinero y tienes que decirle que no (porque no sirve de nada, para no favorecer a las mafias, para animarles a que luchen de otra manera) y hasta poner cara de mal humor, verás como el cielo se hace mucho más pesado.


Después, dentro del tren, unos hombres muy simpáticos te dirán, con una enorme sonrisa blanca: "Nosotros no tenemos que hacer nada, tenemos servants en casa. ¡Ven a visitarnos cuando quieras!"


Sin clemencia. Y otra vez desde la ventana del tren verás en la parte que deja al descubierto su blouse y su sari, las costillas. Una, dos, tres, cuatro ... puedes contarlas. Y las casas de cartón, que se vuelan con el aire aunque tengan ladrillos colgantes, y las ratas de la estación.

1 comment:

  1. brutal... ¿y en qué pensarán los de sonrisa blanca? probablemente lleven unas gafas mágicas que no permiten ver costillas ni pómulos marcados, porque si no, vaya tortura ser un "sonrisa blanca" en un mar de pobreza

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